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GURZTECHNOLOGY

Cómo apuntar tu dominio: registros DNS explicados paso a paso

Aprende qué son los registros DNS (A, AAAA, CNAME, MX, TXT) y cómo apuntar tu dominio a tu hosting paso a paso, sin romper tu correo ni tu web.

Guía de Gurztechnology

Comprar un dominio es fácil; conectarlo correctamente a tu servidor es donde la mayoría se traba. El DNS (Sistema de Nombres de Dominio) es la guía telefónica de Internet: traduce un nombre como tudominio.com a la dirección IP donde vive tu sitio. En esta guía verás qué hace cada tipo de registro y cómo apuntar tu dominio sin dejar caer tu web ni tu correo.

Qué es el DNS y por qué importa

Cuando alguien escribe tu dominio en el navegador, su equipo le pregunta a los servidores de nombres (nameservers) dónde encontrarte. Esos servidores contienen una zona DNS, que es el conjunto de registros que describen tu dominio. Si la zona apunta al lugar equivocado, tu web no carga o tus correos se pierden, aunque todo lo demás esté perfecto.

Hay dos decisiones de fondo: quién gestiona tu zona DNS (tu registrador, tu hosting o un proveedor como Cloudflare) y qué registros colocas dentro. Cambiar los nameservers traslada la zona completa; editar un registro individual afecta solo a ese servicio.

Los registros DNS que debes conocer

  • A: asocia un nombre a una dirección IPv4 (ej. 192.0.2.10). Es el registro que normalmente apunta tu web al servidor.
  • AAAA: igual que el A pero para direcciones IPv6. Si tu hosting da IPv6, conviene tenerlo.
  • CNAME: crea un alias que apunta a otro nombre, no a una IP. Útil para www apuntando a la raíz. Regla clave: un CNAME no puede convivir con otros registros en el mismo nombre, y normalmente no se usa en la raíz del dominio.
  • MX: indica qué servidor recibe tu correo. Lleva un valor de prioridad (menor número = mayor prioridad). Si lo borras por error, dejas de recibir emails.
  • TXT: texto libre, usado para verificaciones y para SPF, DKIM y DMARC, que protegen tu correo contra suplantación.
  • NS: define los nameservers autoritativos de la zona.
  • CAA: autoriza qué entidades pueden emitir certificados SSL para tu dominio.

Un concepto transversal es el TTL (Time To Live), en segundos: cuánto tiempo guardan los servidores tu registro en caché. Un TTL bajo (300 s) hace que los cambios se vean rápido; uno alto (86400 s) reduce consultas pero ralentiza las actualizaciones.

Apuntar tu dominio paso a paso

  1. Decide el método. Si quieres que todo (web y correo) lo gestione tu hosting, lo más simple es cambiar los nameservers en tu registrador a los que te dio el proveedor. Si prefieres mantener el correo donde está, edita solo el registro A.
  2. Consigue la IP del servidor. Tu panel de hosting te muestra la IP donde se aloja tu sitio. Cópiala sin espacios.
  3. Crea o edita el registro A. Nombre: @ (la raíz). Valor: la IP. Guarda.
  4. Configura el www. Crea un CNAME con nombre www apuntando a tudominio.com, o un segundo registro A con la misma IP.
  5. Revisa el correo. Confirma que los registros MX siguen apuntando a tu servidor de correo y que tu SPF (un TXT) incluye quién envía en tu nombre.
  6. Espera la propagación. Los cambios pueden tardar desde minutos hasta 24-48 horas, dependiendo del TTL previo.

En paneles modernos sobre LiteSpeed, como el que usamos en gurztechnology, estos registros suelen quedar precargados al crear el dominio, así que solo verificas y ajustas.

Cómo verificar que quedó bien

No te fíes solo del navegador, porque tu equipo puede tener caché. Usa herramientas de consulta DNS:

  • En terminal: dig tudominio.com A o nslookup tudominio.com te muestran la IP que resuelve.
  • Para el correo: dig tudominio.com MX confirma tus servidores de correo.
  • Revisa la propagación global con un verificador DNS en línea para ver cómo responden distintos países.

Errores comunes que debes evitar

  • Cambiar nameservers sin migrar el correo. Al mover la zona completa, tus MX y TXT anteriores desaparecen si no los recreas. Anótalos antes.
  • Poner un CNAME en la raíz del dominio. Rompe otros registros y tu correo. Usa un A en la raíz.
  • Dejar el TTL muy alto antes de migrar. Bájalo a 300 s un día antes del cambio para propagar rápido.
  • Olvidar el SPF y DKIM. Sin ellos, tus correos caen en spam o son rechazados.
  • Escribir IP con espacios o punto final. Un carácter de más invalida el registro.

Checklist rápido

  • Bajé el TTL con antelación.
  • Anoté los MX y TXT actuales antes de tocar nada.
  • Registro A en la raíz apuntando a la IP correcta.
  • www configurado con CNAME o A.
  • MX y SPF verificados tras el cambio.
  • Comprobé la resolución con dig o un verificador en línea.

Conclusión

Apuntar un dominio no es magia: es entender que cada registro cumple una función concreta y que el orden importa. Si respaldas tu configuración anterior, ajustas el TTL y verificas con herramientas reales en lugar de confiar en el navegador, el cambio será limpio y tu web y tu correo seguirán funcionando sin sobresaltos.

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